Once

11 Marzo 2009

Porque ya han pasado cinco años. Y ya está cayendo en el pozo del olvido.

Mil veces habré escuchado Esta madrugada, sin terminar de entender su significado. Pero por ello me gusta tanto Amaral, por que la evicendia no sugiere.

He aquí una versión en acústico, preciosa.

Va pasando el tiempo
bajo el cielo sin estrellas de Madrid

pero hoy no encuentro
la ilusión que me quemaba dentro.

A veces también me pregunto de qué sirve tanta reflexión, diálogo y teoría sobre la paz, cuando nunca llegamos a nada. Que no digo que la palabra sea la mejor forma de actuar.

Cuando a tu alrededor ves que tras estar prácticamente curso tras curso hablando de la paz que queremos alcanzar, y hechos pequeños que contradicen una y otra vez todo lo dicho, llegas a cuestionarte si realmente somos honestos a la hora de hablar.

Esto es un homenaje a todas esas decisiones, tan pequeñas, en las que prácticamente las tomamos de forma impulsiva sin darnos cuenta de la repercusión que podrán tener a largo plazo.

start_stop

O es que, ¿a quién se le ocurre pensar en lo que pasará tras pulsar un mísero botón? Es tan sólo un ejemplo, pulsar start. Luego claro, una decisión acertada, nos lo esperabamos y tal… pero y, ¿cuando las cosas no van por el camino indicado?

Es cuando nos arrepentimos de haber pulsado aquel botón, por aquellos tiempos en los que el futuro estaba tan lejano que nos dejábamos llevar por la impulsividad (otro tema del que hablar, claro). Ahora es cuando no es posible ningún stop. Porque nada para.

Hoy además, como le pasa a Bella en Eclipse, me he dado cuenta de que dar rienda suelta a la imaginación no ayuda para nada.

Un saludo.-

El comienzo de la apertura

31 Diciembre 2008

Buenas. Hoy hace un año de cuando escribí aquella dolida reflexión del 2007 donde transmitía esperanzas para un año que ya finaliza en apenas 6 horas. Y parece mentira.

Cada año me doy cuenta de lo relativo que es el tiempo, que las cosas que suceden en él logran hacerlo más pesado o largo, o en cambio más corto y rápido, de una manera totalmente espontánea. Y por ello, generalmente, no solemos estar de acuerdo con ese control.

Con esto quiero decir que, cada año que pasa se me pasa más rapido (o no?). Tampoco es fácil afirmarlo, solamente me guío pensando en el tiempo que ha pasado desde la última nochevieja. Pero, en fin.

Ciñiéndome a pensar en todo lo que me ha pasado en el 2008 (y mira que ya es difícil), me he limitado a revisar prácticamente foto por foto mi Fotolog, donde he escrito cada día algo, durante la primera mitad del año. A partir de entonces, al no sacar ningún partido, lo he mirado por encima. Más que nada, con estoy y alguna canción significativa, me ha ayudado a hacer un poco de memoria.

nochevieja1

Comencé este año cumpliendo catorce. Dicen que una edad bonita, sí, dicen. Pero apenas ha significado nada para mí. Mientras los días pasaban y mi vida corría en torno al colegio, llegó marzo y la visita a Txurruka, donde al volver me dí cuenta de ciertas cosas que pude digerir con la llegada de Semana Santa. Una visita al pasado con mi familia, al pueblo de mi madre, ayudó mucho a desconectar de todo, a recuperar esperanzas. Después volví de nuevo a Madrid, desconectando aún más, lo que hizo que doliese más la vuelta a la vida normal.

Y llegó abril. Realmente un mes siempre significativo para mí. Se abrieron nuevos horizontes, logrando cerrar antiguas heridas. En mayo se cumplió mi sueño de viajar con la audiencia a Barcelona. Ahora no es momento de volver a escribir sobre entonces, pero desde aquel viaje las cosas seguían girando a mejor.  Mi pasión por Amaral seguía creciendo con la publicación del nuevo disco, y a lo tonto se terminó el curso.

El verano entró bien fuerte con un hecho realmente estúpido, pero que pensándolo bien ha marcado mi posición ahora mismo. Una persona. ¿Si no le hubiera conocido? Quién sabe… Me abrí, me abrí más que nunca este verano. Conseguí que todas mis penas se esfumasen con la ayuda del calor y de las vacaciones. Con otras metas, sueños, esperanzas. Viajé a la Expo, donde logré una relación más cercana con mi padre. Y volví de nuevo a Torrevieja, esta vez defendiéndome solo. Y bien que lo logré. Volví también a Valladolid, donde me encontré por primera vez con personas que antes no habia visto. Llevaba casi un año deseandole verles, y mi deseo se cumplió. Hasta pronto, no? ^^

nochevieja2

Después, el fin de las vacaciones estivales marcó el inicio de otra etapa, cerrándome en mí mismo, a pesar de la forma en que veía el futuro próximo. Comenzaba el curso. Tercero de la ESO. No tengo apenas ganas ahora mismo de comentar mi situación dentro de clase, pero resumiendo, a cada día que pasa tengo más ganas de irme de este colegio. Al poco tiempo, empecé con ilusión las clases de guitarra, una manera más de aprender algo nuevo. Y de pronto enfermé.

Todas las ganas con las que había empezado tercero se esfumaron. Volvía el desorden, la desorganización. Y ahí siguen. Poco después de recuperarme llegó el día en que Eva y Juan volvían a Donosti. Desde luego, Ianire y Michel disfrutaron tanto como yo. Fue mi primer concierto, sí, pero será difícil superarlo. Inolvidable.

Noviembre se pasó más bien rápido. Convivencias en Irun y… más cambios? Sí, los hubo. Accedí a  dar otro paso más en el sentido de las amistades, pero no me daba cuenta de que no conseguía nada bueno. Yo seguía en mis trece hasta que llegaba diciembre… cuando mi espíritu navideño había desaparecido completamente, y esta vez sin nostalgia alguna. Dias atrás han ocurrido ciertos actos, que me han abierto la mente y me han invitado a hacer borrón y cuenta nueva. El año nuevo ayudará a ello, claro que sí. Yo al menos, lo miro con ganas.

Y asi he llegado hasta hoy. Creo que me he alargado bastante, pero pensándolo bien sí que se ha pasado rapido el año. Me vendría bien resumir un poco.

Un año en el que he conocido a mucha gente nueva, de todo tipo. Gente que con cosas pequeñas, buenas o malas, han conseguido cambiar poco a poco el rumbo de mi vida. Actos que sin saberlo al momento, iban a cambiar las cosas a largo plazo o, suerte que me ha sonreído o no, que a la larga ha tenido su importancia. Y debo dar las gracias a todos los que he conocido, conocía o he conocido mejor, que me han ayudado a seguir adelante, a mejorarme al fin y al cabo. Sabéis que no me gusta dar nombres, pero estoy seguro de que si lo estás leyendo te vas a sentir aludido, si es que eres tú :)

Hablaba de errores hace un año, que los hubo entonces. Pero en el 2008 a pesar de que los puedo contar, apenas son relevantes. Aprendí bien la lección en su momento.

Este año he madurado aún más, creciendo como persona, y poco a poco ver las cosas de orta manera. He conseguido darme cuenta de muchas cosas, antes imposibles para mí, pero aún tengo mucho por hacer, y el siguiente paso es llevarlas a cabo.

nochevieja3

Ahora miro el próximo 2009 con ilusión y aún más esperanzas de que me vaya mejor. No me quejo, no. Pero todo puede ir siempre aún mejor. Este año, se han cumplido ciertos de mis deseos, tal como el de que vaya mejor.

Ahora estoy apunto de cumplir los quince, con más responsabilidades cada día. Y cambios, muchos. Me queda muchísimo por hacer este nuevo año, y lo miro con ganas de que llegue. Me da pena pensar en todo lo que ha pasado en este, y que no pueda pasar en el siguiente, pero siempre ocurrirá algo mejor. De hecho, uno de mis sueños se va a cumplir también, viajar a Inglaterra.

Y esto est todo por el 2008. Es imposible poner etiquetas, como hablaba el año pasado. Quizás el año de la ecología, por aquello de la Expo y la audiencia? No. Seré más profundo. El año de la apertura, del comienzo de la apertura. A veces siempre veo todo mal, pero no me doy cuenta de todo lo que he cambiado a bien, y lo que aún me queda. Pero he hecho suficiente.

De nuevo,  gracias.

Y a tí, por leer esto xd que como me he alargado coño T__T

Solo me queda desearos un Feliz Año 2009, que se cumplan vuestros desesos, esperanzas y espectativas.

Un saludo.

Ecuador otoñal

9 Noviembre 2008

Pasado medio otoño, me he dado cuenta de que la temperatura lo puede cambiar todo. Incluso a nosotros.

Me refiero a la personalidad, la forma de ser. En cuanto llega el verano nos abrimos, igual que los capullos de las flores en primavera pero, en cuanto llega el frío otoñal, ya deja de ser lo mismo. O al menos así ha sido y está siendo conmigo.

Por otro lado, no hay más que comparar a los sureños con la gente del norte. No somos iguales, ¿verdad?
Es el poder del calor.

ecuador-otonal

Ahora diviso como cambian de color las hojas, como caen y como cada día atardece antes.

Poco a poco llega el invierno, y enseguida nos invadirán los anuncios navideños.

Un saludo.

Sentimientos anónimos

5 Septiembre 2008

Subirse al bus es iniciar un nuevo viaje. Un breve viaje, por el que discurrirá rápidamente su pensamiento, de aquí para allá. De rostro en rostro.

Cada vez que se sube al bus, inicia una relación anónima. Una breve relación con el resto de pasajeros del mismo.

Mira, observa, escucha. Relaciona. Una breve relación que desaparecerá nada más bajar del bus.

Se sube al bus. Cada día a la misma hora. La misma línea. La misma lluvia.
Cada día un bus diferente. Un chófer diferente. Personas diferentes. ¿Volver a empezar, cada día?

Es la utopía de la gran ciudad en una como la suya. Un sueño. Sueña cada vez que sube, en encontrarse cada vez con alguien diferente. Sueña con estudiar sus rostros, sus miradas, sus pensamientos internos. Hablar sin hablar. Reir sin reir. Llorar sin llorar.

Y sueña, con ser parte de las vidas de los demás, por un pequeño instante, un minuto, un sólo segundo… que queda vaciado en el abrir y cerrar de puertas. Abrir y cerrar que supone un discurrir de gente nueva. Un nuevo flujo de pensamientos, expresiones, rostros e ilusiones.

Un utópico sueño en una ciudad muchísimo más pequeña como para que eso pudiera ocurrir. Algo lejano para sus esperanzas. Huir del mundo, desconectar. ¿Empezar de nuevo? Una nueva oportunidad. Una oportunidad que surje cada vez que sube a ese bus. Cada vez que alguien se sube a su bus.

Pero nunca lo consigue. Nunca consigue aprovechar todas esas oportunidades. Entra, sí, sigilosamente por momentos en la vida de los demás. Escuchando atentamente, mirando. Pero nunca se atreve a entrar de lleno, de verdad. De acercarse.

Y un buen día, aquella persona en la que entró en su vida por un pequeño momento, volvió a aquel bus. Y siguió escuchando, observando. Pero nunca se atrevió a acercarse a nadie. Nunca llegó a entender por qué fué la única persona que volvió a aquel siempre anónimo bus. Nunca.

Y pasaron los años. Seguía cogiendo el mismo bus. A la misma hora. La misma línea. La misma lluvia.
Pero algo cambiaba. Cada vez se daba cuenta de la necesidad de empezar de verdad. Siempre soñó con hacerlo, siempre lo tuvo ahí, pero nunca lo hizo. Era la hora de volver a empezar.

Y aquel ser, volvió a entrar en aquel bus. Nunca lo había entendido, pero en ese momento terminó de comprenderlo. Era una señal. Una persona entre tantas miles que habían pasado por allí no podía ser menos. Y se acercó.

Por su corazón pasaron indescriptibles sentimientos, que nunca antes había vivido. Esta vez, no eran breves momentos por los que pasaba por la vida de los demás, no. Entraba de verdad. Había logrado su objetivo. Era entonces el momento de abandonar para siempre aquel bus.

Era el espíritu errante de la línea número trece. Acababa de volver a empezar. Volver a nacer. ¿Resucitar?

Desde aquel día nadie volvió a pasar dos veces por la misma línea. Pero volvió a subir otro nuevo espíritu errante que volvía a pasar desapercibido entre todas aquellas personas. Subió al bus. A la misma hora. A la misma línea. La misma lluvia.

Hacía tiempo que quería empezar a usar decentemente este blog, pese a que sólo haya alguna que otra persona (a la que estoy agradecido) que lo visite o vaya a visitar.

Hoy estreno la primera entrada auténtica relatando lo que ha sido esta última semana del curso, y con una pequeña reflexión a la que he llegado con la experiencia de estos últimos días.

Como se puede ver en la correspondiente entrada de mi fotolog, este jueves pasé una tarde un tanto extraña. Estuve a punto de revivir sentimientos que me hicieron pasar una etapa bastante dura de mi vida. Volví en cierta parte al pasado, pero no por mí. Pero después me dí cuenta de que no podía volver atrás, lo único que conseguiría sería hacerme más daño y sufrir al recordar aquellos tiempos. Había conseguido olvidar aquello, pero lo pase realmente mal aquella noche del jueves.

Anteayer, viernes, volví a vivir alguna parte del largo verano pasado. Cosa que no me gustó nada tampoco, aunque no llegué a llevarme tan mal rato como el día anterior. Pero, en fin… revivir tiempos pasados no debe de ser lo mío.

Anoche volví a ver a mis tios, que residen en mi mismo barrio y que no suelo ver a menudo, aunque poco a poco nos vamos viendo más. Pero hacía ya unos cuatro años que no veía a mi primo de 19 años. Vinieron a cenar a casa. Fué una especie de amago de mi infancia. En ocasiones puede resultar doloroso recordarla.

Y para finalizar, hoy he estado con mi familia (parte de mi madre) de merienda-cena. He vuelto a ver a primos y tíos que hacía la tira que no veía. Aunque al principio no me sentía muy comodo, me ha venido bien estar con ellos aunque sea una tarde. Retomar la relación entre la familia y nosotros es algo que valoro mucho y le doy mucha importancia. Pronto, como mucho dentro de dos meses (en la boda de una prima) nos volveremos a ver.

Resumiendo, que empezaba terminando la semana con mal gusto recordando viejos tiempos, pero he terminado bien, renovando aquel recuerdo de mi extraña infancia.

He llegado a una conclusión: a veces es necesario volver atrás, siempre que no sea doloroso :)

Un abrazo.

P.D.: Es una maravilla escribir en el blog. Escribo muchísimo más agusto que en el fotolog y es mucho más cómodo. No sé si serán las ganas de empezar a escribir o algo, pero a partir de ahora redactaré más a menudo aquí.