El mundo es un pañuelo
23 Noviembre 2008
Hace unas semanas hablaba de todo lo que podía pasar en un viaje de autobús en la ciudad… y todo ello está cada vez más cerca.
Por razones desconocidas, esas historias de autobús se han vuelto a repetir estos días. Y no precisamente ahí, en un asiento de la última fila.
Si ahora mismo volviese al pasado, vería todo esto de otra forma, demasiado lejano a mi alcance, pese a que aún lo es aunque ya no a ese nivel. Pero esta semana todo ha cambiado, o al menos ha empezado a cambiar.
Encuentros de búsquedas, reencuentros y casualidades o vete tú a saber qué astros alineados han hecho que la historia se repitiera y que me diera cuenta en una sola tarde de lo pequeño que es el mundo.

Porque una y mil veces diré que no creo en las casualidades, aunque este tipo de situaciones me hagan dudar de lo contrario. Y siempre estaré seguro de que el mundo es un pañuelo. El mundo y cualquier lugar por muy grande que sea en él.
Ecuador otoñal
9 Noviembre 2008
Pasado medio otoño, me he dado cuenta de que la temperatura lo puede cambiar todo. Incluso a nosotros.
Me refiero a la personalidad, la forma de ser. En cuanto llega el verano nos abrimos, igual que los capullos de las flores en primavera pero, en cuanto llega el frío otoñal, ya deja de ser lo mismo. O al menos así ha sido y está siendo conmigo.
Por otro lado, no hay más que comparar a los sureños con la gente del norte. No somos iguales, ¿verdad?
Es el poder del calor.

Ahora diviso como cambian de color las hojas, como caen y como cada día atardece antes.
Poco a poco llega el invierno, y enseguida nos invadirán los anuncios navideños.
Un saludo.
Más que un concierto, un sentimiento
2 Noviembre 2008
Aunque hace ya diez días del concierto de Amaral aquí en Donosti, no podía esperar más a escribir una breve crónica o relato del mismo.
Mi fiebre por Amaral ha sido muy progresiva… desde siempre me ha gustado su música, pero especialmente desde algo poco más de un año, cuando descubrí su discografía completa. Desde entonces llevaba esperando la publicación de su nuevo disco, Gato Negro ♦ Dragón Rojo. Lo sacaron a la venta un martes de finales de mayo, desde el cual no he podido parar de escucharlo. Y lógicamente, con él vendría una nueva gira, y los deseos de acudir a un concierto a escucharles.
Cada día esperaba una noticia de si vendrían por aquí, y no tardaron en publicarlo. A principios de julio ya sabía que iban a pasar por aquí en octubre. Doble concierto, días 21 y 22 en el Kursaal. Compré las entradas al minuto de salir a la venta, en septiembre. Conseguí tres en primera fila!
Y llegó el día. Era miércoles 22. Me habían sugerido que le tirasemos unas rosas a Eva, y a mi me pareció buena idea. Eran las 19:15 cuando llegué a Gros, donde Ianire y yo compramos tres rosas diferentes, una para cada uno de nosotros ^^ Al cuarto de hora debía llegar Michel allí, pero no fué así y los nervios se apoderaron de mi. El concierto empezaba a las 20:00, pero aunque las entradas fueran numeradas yo no podía mantener la calma. Finalmente apareció justo antes de que empezara xD

Entramos. Empecé a correr de los nervios hasta que nos sentamos en nuestros sitios. Entonces empezó a sonar la intro, All tomorrow’s parties de The Velvet Underground. Se abrió el telón rojo terciopelo y Eva apareció con la careta de Gato Negro. Sonaron los primeros acordes de Kamikaze y entonces comenzó la fiesta. A continuación tocaron ya por costumbre Tarde de domingo rara y aún seguía venciendonos la timidez que no nos dejaba levantarnos del asiento. El universo sobre mí fué la primera canción que sentí realmente, me llegó como nunca. Y la gente ya empezó a soltarse con Toda la noche en la calle, aunque todavía no fuí capaz de hacerlo. Entonces nos saludaron a todos los donostiarras por segunda vez consecutiva.
Eva presentó con sus palabras la siguiente canción, Biarritz. Era una de las que más deseara que tocara, una canción que sentí en aquel momento de una forma totalmente diferente. El directo es lo que hace, transmitir el significado de cada cancion de una manera más profunda y menos subjetiva. Después sonaron Moriría por vos, Las puertas del infierno y Resurrección. En esta última Eva explicó que se trataba de un amor a la vida y no a una persona como se entiende al principio.
Después de Cómo hablar y La barrera del sonido, Eva volvió a hacer un guiño a sus amigos músicos donostiarras antes de tocar Marta, Sebas, Guille y los demás. Juan dejó claro que su canción favorita del último álbum era Concorde, aunque no sea del gusto de algunos, por sus aires “invernales”. Entonces, cerraron el telon y Eva y Juan salieron al frente del escenario tocando Esta madrugada en acústico. Nunca había escuchado esta canción desde esa perspectiva, y me pareció aún más bonita que antes. En el resto del set sonaron No sé qué hacer con mi vida y Escapar (de Moby). Con ésta ultima me pasó lo mismo unos días antes cuando la volví a escuchar.

La caña volvió a nosotoros tras Estrella de mar y Alerta con el Big Bang. El auditorio al completo volvió a ponerse en pie al sonar el primer acorde de la canción ^^ Aunque no me lo esperaba, tocaron El blues de la generación perdida por suerte. La expresión corporal de Eva al cantar (y la de la cara de Juan también tenía lo suyo xd) transmitía mucho más que ningún otro cantante. Ella volvió estar apunto de la emoción con Te necesito. Al terminarla, vaciló haciendonos creer que terminaba el concierto. Debo admitir que me asusté xD pero sólo era el primer bis.
Dejó a Juan solo ante el peligro cantando Es sólo una canción, cuando para entonces yo ya estaba completamente deshinibido y cada vez veíamos que Michel lo vivía también. Entró ella al son de los Días de verano y después vino el Gato negro y la cañera Revolución. En el segundo bis, salieron todos, excepto Quique Mavilla al teclado y Eva, que se quedaron interpretando Esta noche. Debo admitir que la canción adquiere más siginficado en su versión acústica. Tras la instrumental de Dragón rojo, tocaron la última canción, Sin tí no soy nada. Hasta entonces Ianire y yo llevábamos todo el concierto cuestionándonos cuándo debíamos de darle las rosas a Eva (y cómo). Pero entonces yo lo ví claro: la canción y momento perfectos. El corazón me latía cada vez más fuerte, pero no lo dudé. Cogí la rosa roja y en cuanto Eva se acerco donde nosotros, me levanté y se la ofrecí. Ella me lo agradeció mediante una reverencia ^^ Este momento fué el más emotivo de la noche y será inolvidable. De lo contrario me hubiera arrepentido de por vida xd
Mis amigos de Valladolid, los que me dieron la idea, me dijeron que al chico le regaló la careta o una pandereta, pero yo no me esperaba nada a cambio, y con el simple hecho de habersela dado me quedé más que conforme. Y así fué. Al terminar, Juan y Eva pasaron al frente tocando un fragmento de Rock & Roll, mientras él se perdía entre la gente mientras subía las escaleras del auditorio. El resto de músicos pasaron alante, hicieron un gesto de despedida y Ianire y Michel le dieron las otras dos rosas ^^ Después, los de la primera fila aprovechamos para acercarnos a Eva a pedirle un autógrafo, con éxito.

Enseguida tuvimos que abandonar el recinto, y a mí me entró una sensación de vacío. Me dí cuenta realmente de que las canciones de Amaral me llenaban, las podía sentir. Y de la forma en que las escuchamos aún más. En directo y en primera fila. Pero ahí nacía la esperanza de volver a verles en directo no mucho tiempo más tarde, dos o tres años. Llegué a casa algo triste, pero a la vez muy contento por haberlo vivido y alegrado porque supe que Ianire y Michel lo habían vivido también.
Hasta pronto, Eva y Juan. Gracias por hacernos vivir esos momentos.
Un saludo.
P.D.: Fotos del concierto en Flickr y vídeos míos y de Ianire en Youtube ^^
Amaral en el Kursaal – Biarritz
1 Noviembre 2008
Las canciones son más auténticas cuando se escuchan en vivo, en directo. Y a mí siempre me ha llenado mucho esta, y allí lo hizo como nunca.
“Que no despierte ya, que no pueda escapar”.









