Solsticio de verano

21 Junio 2008

 

Playa de la Zurriola

Doble sesión de playita. Ayer y hoy. Y enésimos encuentros con gente conocida. Si es lo que tiene ir a la Zurriola. Pero mola.

El cuerpo ya me pedía un chapuzón después de aguantar la media hora que hay desde mi casa a la playa en el bus. Era insoportable.

Y llego a casa, y truenos por allí, rallos por allá. Empieza a llover. Chapeau.

Y el lunes las hogueras de San Juan. Buscaré alguna cosilla para quemar y llevar al olvido (jujua).

Me ha venido la cabeza la canción de Amaral, Días de verano. Aquí dejo el videoclip. Un saludo.

Algo más que pensar

15 Junio 2008

Es domingo. Y hoy finaliza la primera semana de vacaciones, de los próximos tres meses estivales.

Ha sido algo larga, pero eso sí, intensa. Y el resto de verano también promete serlo. Un verano diferente, como todos. Una mirada hacia el futuro, hacia estos tres meses en los que me podré tocar ampliamente lo que me de la santa gana. Solo he acabado segundo de la ESO, pero también hay que decir que estar todo el año estudiando merece la pena, para poder estar tres meses más ancho que largo.

 

Y hoy domingo, pues al txuri. Hemos estado un buen rato allí, sí. Y cansado he llegado a casa. Después de tener que soportar la marabunda de gente procedente del estadio de Anoeta. Pero me lo he pasado bien.

Después de cojerle otra vez el truco a eso de patinar, he vuelto a sentir aquella sensación que ocurre cuando vas patinando y sin darte cuenta te quedas en blanco y empiezas a pensar en cosas. Y patinas como si nada. Patinar sobre hielo, una forma de pensar mientras haces ejercicio. Me gusta, y eso que el deporte no es que sea mi punto fuerte.

Eso sí, no he llegado a esas reflexiones profundas que hago pocas veces ^^’

Un saludo.

Dices que yo
No tengo casi nada en la cabeza
Me miras, me juzgas, me condenas
¿Qué importa mi opinión?

Dices que yo
No he combatido en un millón de guerras
Que me da igual la voz de la experiencia

Dices que yo
Me dices que yo

Dices que sólo soy una veleta
A la que el viento se lleva sin querer
Dices que
sólo soy una cometa
Que se eleva y que un día va a caer

Dices que yo
A veces te resulto incomprensible
Mitad vulgar, mitad un ser sensible

Dices que yo
Dices que yo
Escribo solamente tonterías
El blues de una generación perdida

Dices que yo
Me dices que yo

Dices que sólo soy una veleta
A la que el viento se lleva sin querer
Dices que sólo soy una cometa
Que se eleva y que un día va a caer

Si yo pudiera, me llevaría la tristeza
De tu cabeza, de tu cabeza

Dices que me pierdo a cada instante
Que el futuro está en el aire y mi vida del revés

Ya sé que siempre dices lo que piensas
Por eso siempre escucharé aunque me duela

Cómo me dices que sólo soy una veleta
A la que el viento se lleva sin querer
Dices que sólo soy una cometa
Que se eleva y que un día va a caer

El blues de la generación perdida, Amaral.

No ha sido un día como otro cualquiera, no.
Ha habido de todo: desde Singstar, hasta una banda improvisada.

Mañana, comida con amigos de Barcelona. Espero escribir algo.

Un saludo.

Hacía tiempo que quería empezar a usar decentemente este blog, pese a que sólo haya alguna que otra persona (a la que estoy agradecido) que lo visite o vaya a visitar.

Hoy estreno la primera entrada auténtica relatando lo que ha sido esta última semana del curso, y con una pequeña reflexión a la que he llegado con la experiencia de estos últimos días.

Como se puede ver en la correspondiente entrada de mi fotolog, este jueves pasé una tarde un tanto extraña. Estuve a punto de revivir sentimientos que me hicieron pasar una etapa bastante dura de mi vida. Volví en cierta parte al pasado, pero no por mí. Pero después me dí cuenta de que no podía volver atrás, lo único que conseguiría sería hacerme más daño y sufrir al recordar aquellos tiempos. Había conseguido olvidar aquello, pero lo pase realmente mal aquella noche del jueves.

Anteayer, viernes, volví a vivir alguna parte del largo verano pasado. Cosa que no me gustó nada tampoco, aunque no llegué a llevarme tan mal rato como el día anterior. Pero, en fin… revivir tiempos pasados no debe de ser lo mío.

Anoche volví a ver a mis tios, que residen en mi mismo barrio y que no suelo ver a menudo, aunque poco a poco nos vamos viendo más. Pero hacía ya unos cuatro años que no veía a mi primo de 19 años. Vinieron a cenar a casa. Fué una especie de amago de mi infancia. En ocasiones puede resultar doloroso recordarla.

Y para finalizar, hoy he estado con mi familia (parte de mi madre) de merienda-cena. He vuelto a ver a primos y tíos que hacía la tira que no veía. Aunque al principio no me sentía muy comodo, me ha venido bien estar con ellos aunque sea una tarde. Retomar la relación entre la familia y nosotros es algo que valoro mucho y le doy mucha importancia. Pronto, como mucho dentro de dos meses (en la boda de una prima) nos volveremos a ver.

Resumiendo, que empezaba terminando la semana con mal gusto recordando viejos tiempos, pero he terminado bien, renovando aquel recuerdo de mi extraña infancia.

He llegado a una conclusión: a veces es necesario volver atrás, siempre que no sea doloroso :)

Un abrazo.

P.D.: Es una maravilla escribir en el blog. Escribo muchísimo más agusto que en el fotolog y es mucho más cómodo. No sé si serán las ganas de empezar a escribir o algo, pero a partir de ahora redactaré más a menudo aquí.